MIO Y TUYO

Se da una pincelada o esbozo a:

El tú, el nosotros, lo mío, lo tuyo, lo suyo, lo nuestro, lo vuestro, lo de él y lo de ellos. Los otros y el pronombre personal átono "nos" 


 

Para el lector/a interesado/a en mirar para ver lo que se expresa de "nuestro" interior, detectar y distinguir, es de suma importancia prestar atención a los pronombres arriba mencionados. Es ir viendo desde dónde son pronunciados y a dónde se dirigen o a quien, quienes y/o a que se refieren los devenidos diálogos internos..

Simplemente con esa mirada sostenida, ya se puede ver o captar lo que se está pronunciando de nosotros/as y por tanto, desde dónde se origina la frase emitida.

Cuando nos percatamos de esas distinciones con toda la carga psicológica que conllevan, se denota una separación entre el que mira y lo que ve; sucede así como resultado del vivirnos individualizados e identificados en lo que creemos que somos.

Esa atención mantenida para ver, es un buen desabrigarse de lo conocido mientras se va yendo hacia el desvelo; mientras tanto, lo que ocurre es que hay una cualidad de energía que nos envuelve y nos mantiene en nuestras creencias que, aceptándolas como modelo, podríamos seguir creyéndolas como si las fuéramos. 

En caso de seguir adelante, el siguiente paso sería observarse desde un observador interno y, al seguir mirando una y ora vez desde ahí, se daría que este observador que mira, acabaría siendo visto.

Como facilitador se añade que se trata de estar en el Dantien inferior un tiempo consecuente y si se da, se es consciente de una apertura de donde surge y vuelve todo. Será consciente de ello quien se dé cuenta desde un vivir inclusivo. 


EXPOSICIÓN

Diría que lo que hemos hecho de la apreciación como “nosotros” tiene derecho a equivocarse y cambiar tomando nuevas decisiones para otras directrices.


EJEMPLO DE UN CÓMO Y EXPLICACION

Todo lo que viene detrás de “lo nuestro”, “lo mío”, “lo tuyo” …… así como las identificaciones que “he”, “has”, “han” y “hemos” hecho del “nosotros, vosotros, ellos y del mí, de lo vuestro y de lo de ellos, puede ser modificable.

A partir de ahí, el cómo obrar es evidente y plausible. Es otro referente para el ávido desvelador.

Si se va abriendo camino en este espacio, verificando y asertivamente hacia adelante, nos lleva al Deseo primigenio, no nato. (El aliento del que surgió lo que llamamos Vida). He ahí una pista.

Lo que queda una vez terminado el movimiento cambiante, nunca repite, siempre es el mismo y nunca es igual. He ahí otra pista.

Paso a citar un saboteador preciso para este menester que, a mi entender, es necesario ser nombrado:

El saber ayuda y embota, no es solucionador ni resolutivo. Una decisión consecuente sí. Además el conocimiento favorece el mantenernos en la paridad y pasiva e inadvertidamente se va elaborando en cada un@. 

Para salir de ahí, es preciso tanto un discernimiento claro, como un excedente de energía para mantenerse firme en la toma de lo decisivo y mantenerse actuando sin aferrarse a lo que se desprende. Al principio cuesta, después se da por propia evidencia ante los resultados que irás viviendo.

Publicado viernes 25.04.25
Escrito miércoles 05.02.25 a las 05h 55’



¿Qué ocurre cuando los demás dejan de ser los otros?

Esta simple pregunta aparentemente ingenua, si la vamos manteniendo durante el tránsito necesario, nos lleva de lo transversal en la horizontal a lo medular en la verticalidad. Así de simple.

Una vez ahí, que puede aparecer como un punto central entre ambas coordenadas, adviene una expansión a 360 grados sin dejar el centro sino ya nos hemos ido.

Si nos hemos ido, hay que volver y seguir y se consigue con propósito y sin esfuerzo, sólo al principio porque cuando se intenta se quiere hacer bien por miedo a equivocarse. Es lo habitual.  

Ante la constancia, la práctica y el seguir en ello con persistencia por el gusto que se deviene, llega un momento que se es imbuido por el Impulso del Fondo en más menos intensidad, a cada cual la que corresponda. Entonces acontece una apertura de expansión a 360 planos a la vez. 

La vivencia de ese último párrafo se da cuando hay concordancia y armonía, aquí ya sin propósito, con el pensar, el sentir y el hacer yendo a la una en pro de algo que se intuye.

Al principio, en el ser humano, si se da esa compenetración, la expansión se nota a nivel del plexo solar que une el pensar y el hacer compaginados.
Publicado Lunes 17.03.25

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